Oskari Hakkinen, uno de los principales responsables creativos de Remedy, ha hablado durante este fin de semana con el portal Hell Decent sobre el notable Alan Wake que lanzaron el año pasado.

“El terror a menudo está asociado con la sangre y la casquería, con Alan Wake fuimos a por una experiencia más cerebral. Una experiencia a la que sumamos la capa psicológica que se mete en las emociones de los jugadores, para que éstos no sólo se asusten sobre lo que pasa, sino también sobre lo que podría pasar”, comentó Hakkinen.

“La estimulación de emociones es de lo que trata el buen entretenimiento”, aseguró el creativo. “Es obvio que trabajamos con componentes como la luz y la oscuridad, por ejemplo, sentimos que eran piedras de toque emocionales que podían usarse de formas extraordinarias en un thriller, con el sentido primario de la luz como elemento de seguridad y la oscuridad y las sombras a la hora de evocar el miedo”.

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